Archive for the ‘Japón’ Category

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Crónicas desde Cipango

26 octubre 2010

Hago éste post rápida y fugazmente para hablaros sobre el documental de temática japonuda (todo lo japonés que es cojonudo), en el que lleva trabajando ya año y medio El Capitán de La Arcadia de Urías y donde se ve el punto de vista de varios bloggers españoles que viven en el país nipón. Y es que para éste Salon del Manga que llega (dias 29, 30, 31 y 1) se estrenará oficialmente.

El pase inaugural será el día 1 de Noviembre, en la sala de actos de la Farga de l’Hospitalet, dentro del recinto del Salon del Manga, a las 11:00h. ¡No dudeis en venir a verlo!

Os dejo con el trailer, y si quereis más información, visitad su blog dedicado al documental: Crónicas desde Cipango.

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¡Vámonos gratis a Japón con Flapy y Sushi-House!

22 marzo 2010

Pues hoy os escribo para hacer un poco de publicidad de este concurso donde nos jugamos un viaje a Japón y de esta manera, también participar.

Los patrocinadores del concurso son Flapy de Un español en Japón y el restaurante Sushi-House.

Cualquiera puede concursar, y para ello, lo primero es obligatorio hacerse fan en la página de Facebook de Sushi-House.

Luego tienes dos opciones para entrar en el concurso:

La primera es hacer algún tipo de consumición en el mismo Sushi-House y guardarte el ticket, ya que este será tu resguardo para el concurso. Después, hacer un comentario al respecto en su página de Facebook.

La segunda opción, si tienes algún tipo de blog, es hacer una entrada como ésta, haciendo mención al concurso, a la página de Facebook de Sushi-House, a la de Sushi-House y a la de Un español en Japón tal y como estoy haciendo yo. Luego, postear en el hilo de la entrada de Flapy sobre tu participación, donde además encontrareis mas información del concurso.

Dicho y hecho. Aquí está mi participación. ¡Esperemos tener suerte!

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Dia de Kyudo

15 febrero 2010

Pues ayer domingo dia 14, lo pasé en Zaragoza. En un curso de iniciación de Kyudo.

¿Kyudo? ¿Que es Kyudo? Pues para empezar explicaré un poco sobre ello.

Definición rápida: Tiro con arco japonés. El Kyudo -literalmente “camino del arco”- es el arte marcial de la arquería japonesa. Practicado por gente de todas las edades y sexos, más que un deporte, se trata de un arte.

Equipamiento completo de Kyudo

El equipo básico se compone del Yumi o arco de unos dos metros de largo, hecho tradicionalmente de bambú, pero que puede estar fabricado tambien de fibra de vidrio o de carbono. El Ya o flecha, también hecha de bambú. Y finalmente el Yugake: un “guante” que cubre los desdos indice, corazón y pulgar, éste último endurecido con una ranura para agarrar la cuerda del Yumi para así relajar la mano y no tener que soportar la fuerza de tensión desde los dedos, sino desde todo el brazo.

El curso, de un dia de duración, fue impartido en el Centro Cívico Universidad, en Zaragoza. Allí nos enseñaron los 8 movimientos o pasos para el proceso de lanzamiento en el Kyudo. Mañana de aprendizaje y tarde de “perfeccionamiento”, y lo digo entre comillas ya que este deporte se tarda años en dominarlo totalmente. ¡Incluso al final del día tiramos alguna flecha con el equipamiento entero! Eso si, como excepción, ya que según la sensei, en un aprendizaje normal se tardan hasta 3 meses en tirar la primera flecha, despues de perfeccionar y saberse al dedillo todos los movimientos y pasos antes de tirar.

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Japonofilia… ¿cómo hemos llegado a esta situación?

2 enero 2010

Bueno, pues siguiendo un meme propuesto en Genjutsu “Ilusiones diarias” y con un empujón desde La Arcadia de Urías, hablaré sobre cómo empezó a gustarme todo (o casi todo) lo relacionado con Japón, de lo que muchos temas están y estarán relacionados con mi blog. Y de esta manera empezamos con la primera entrada del año.

De pequeño ya empecé con cositas en la tele del estilo de “Sherlock Holmes” (de Ghibli), que para entonces no sabía que eran anime japones ni lo relacionaba con Japón como tal, o “Heidi”, que por esos tiempos también rondaba por la tele. También seguí las aventuras de un trío en mallas y cascos molones llamados Bioman…

Pero cuando realmente saltó la chispa fue como casi todos los conocedores del mundillo y de mi quinta. Empezaron con el denominador común que fue “Dr.Slump” y “Dragon Ball”. Un boom que llevó a lo que fue al torrente de merchandising más grande que he conocido nunca: desde albums de cromos, pasando por figuritas, tarjetas coleccionables y a mi colección de fotocopias de “Dragon Ball”.

Saint Seiya

Saint Seiya

Luego de la época “Dragon Ball” (o mejor dicho, durante la época “Dragon Ball”, porque no recuerdo durante cuantos años ha estado en reposición) vino uno de mis manganimes favoritos: “Saint Seiya”. Me levantaba temprano los sábados por la mañana para ver esos guerreros “que con un revés de la mano eran capaces de desgarrar el cielo y que de un solo puntapié abrían grietas en la tierra”. Me fascinaron esas figuras que representaban signos zodiacales y constelaciones, que se desmontaban, transformándose así en las armaduras. Y yo he sido uno de los que se compró el caballero de Sagitario de los de BanDai. Aun siendo ótro mi signo del zodiaco, me lo compré porque me molaba con sus alas y todo. Es una de las series que más me ha marcado.

Y pasaban los años e iba acumulando series a mi lista. “Conan el niño del futuro” del Studio Ghibli, “Ranma 1/2” de Rumiko Takahashi y “Las aventuras de Fly” (Dragon Quest) son tres de las que mejores recuerdos me quedan. También llegó la época del programa “Manga!” del C33 donde cada noche de los lunes (si mal no recuerdo) nos deleitaban con auténticas joyas. Ahí vi animes del calibre de “Golgo 13”, “Akira”, “Venus Wars”, “Dominion Tank Police”, “Lensman”, “Evangelion” y muchas otras que en estos momentos no recuerdo (la memoria no me da para tanto XD).

Dominion Tank Police

Humor Amarillo. Impagable. Risas y risas en Takeshi’s Castle. Y los comentaristas en español, de lo mejor.

¿Y qué decir de las consolas? Uno de los grandes exponentes de la japonofilia y una de mis grandes aficiones. Ya desde pequeño, en casa de mi primo jugando al Amstrad, con esas interminables y epilépticas pantallas de carga de los cassetes de juego (qué grandes momentos al “Ghosts ‘n Goblins”). Después vino mi primera consola, una NES (o el succedaneo barato que vendían en el Carrefour con 168 juegos en memoria) — la mar de contento estaba yo, con sus dos mandos y una pistola. A esa se le sumaron a lo largo del tiempo una GameBoy (la tocha XD), una Super Nintendo, y de ahí salte al PC, hasta que hace poco he adquirido una NDS, una PSP y una PS3 (la cuál me llovió sin quererlo ni beberlo).

Y todas esas cosillas, que casi ninguna las relacionaba con Japón, fueron juntándose y se empezó a crear un caldo de cultivo de afinidad a todo lo japonudo (dícese de todo lo japonés que es cojonudo) que me llevó a extenderme hacia otros temas sobre lo nipón.

También llegó a mi vida la novedad de los restaurantes asiáticos, donde cambiamos los McDonalds por ir al chino (no había japoneses aún, pero en su defecto… si era oriental, me valía).

De los animes fui arrastrado a los mangas. Por “Rurouni Kenshin” me compré el manga; ése fué el primero (no tan lejano, pero mi economía estudiantil no me daba para más hasta ese momento). Después vino “Saint Seiya”, “Berserk”… hasta los que ahora sigo, como “Gantz”, “Vagabond” y la interminable “Espada del Inmortal”.

Gatsu, del manga Berserk

Y también de la mano de los animes vino la música japonesa. Cuando compraba esas revistas que hablaban de mangas y animes, con sus CDs… me quedé enamorado de esas canciones que no sabía qué decían, pero me sonaban tan bien… y de las BSO de anime pasé directamente al J-Pop. De todos los openings y endings que me gustaban, indagué sobre los grupos que los tocaban. Dir en Grey, Malice Mizer, X Japan y otros del panorama musical nipón fueron llamando a la puerta.

Después de ir ensamblando piezas (como si de un anime de “Voltron” se tratara) el robot llamado Japonofilia se fue formando a base de manganime, culturilla nipona, cursillos de japonés, Salones del Manga, música y videojuegos. Y de ésta manera, ese robot levantó la cabeza y miró al horizonte. En el horizonte no había otra cosa que Japón, así que hace un par de añitos cumplí uno de mis sueños: ¡de viaje al país Nipón! (Algo que comentaré más extensamente en alguna otra entrada futura.)

X Japan

Y creo que hasta ahora, eso es todo de lo que me acuerdo a grandes trazos y por encima.

Dicho esto, feliz año nuevo a todos y blablablabla… 😄

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