Archive for the ‘Cultura freak’ Category

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Japonofilia… ¿cómo hemos llegado a esta situación?

2 enero 2010

Bueno, pues siguiendo un meme propuesto en Genjutsu “Ilusiones diarias” y con un empujón desde La Arcadia de Urías, hablaré sobre cómo empezó a gustarme todo (o casi todo) lo relacionado con Japón, de lo que muchos temas están y estarán relacionados con mi blog. Y de esta manera empezamos con la primera entrada del año.

De pequeño ya empecé con cositas en la tele del estilo de “Sherlock Holmes” (de Ghibli), que para entonces no sabía que eran anime japones ni lo relacionaba con Japón como tal, o “Heidi”, que por esos tiempos también rondaba por la tele. También seguí las aventuras de un trío en mallas y cascos molones llamados Bioman…

Pero cuando realmente saltó la chispa fue como casi todos los conocedores del mundillo y de mi quinta. Empezaron con el denominador común que fue “Dr.Slump” y “Dragon Ball”. Un boom que llevó a lo que fue al torrente de merchandising más grande que he conocido nunca: desde albums de cromos, pasando por figuritas, tarjetas coleccionables y a mi colección de fotocopias de “Dragon Ball”.

Saint Seiya

Saint Seiya

Luego de la época “Dragon Ball” (o mejor dicho, durante la época “Dragon Ball”, porque no recuerdo durante cuantos años ha estado en reposición) vino uno de mis manganimes favoritos: “Saint Seiya”. Me levantaba temprano los sábados por la mañana para ver esos guerreros “que con un revés de la mano eran capaces de desgarrar el cielo y que de un solo puntapié abrían grietas en la tierra”. Me fascinaron esas figuras que representaban signos zodiacales y constelaciones, que se desmontaban, transformándose así en las armaduras. Y yo he sido uno de los que se compró el caballero de Sagitario de los de BanDai. Aun siendo ótro mi signo del zodiaco, me lo compré porque me molaba con sus alas y todo. Es una de las series que más me ha marcado.

Y pasaban los años e iba acumulando series a mi lista. “Conan el niño del futuro” del Studio Ghibli, “Ranma 1/2” de Rumiko Takahashi y “Las aventuras de Fly” (Dragon Quest) son tres de las que mejores recuerdos me quedan. También llegó la época del programa “Manga!” del C33 donde cada noche de los lunes (si mal no recuerdo) nos deleitaban con auténticas joyas. Ahí vi animes del calibre de “Golgo 13”, “Akira”, “Venus Wars”, “Dominion Tank Police”, “Lensman”, “Evangelion” y muchas otras que en estos momentos no recuerdo (la memoria no me da para tanto XD).

Dominion Tank Police

Humor Amarillo. Impagable. Risas y risas en Takeshi’s Castle. Y los comentaristas en español, de lo mejor.

¿Y qué decir de las consolas? Uno de los grandes exponentes de la japonofilia y una de mis grandes aficiones. Ya desde pequeño, en casa de mi primo jugando al Amstrad, con esas interminables y epilépticas pantallas de carga de los cassetes de juego (qué grandes momentos al “Ghosts ‘n Goblins”). Después vino mi primera consola, una NES (o el succedaneo barato que vendían en el Carrefour con 168 juegos en memoria) — la mar de contento estaba yo, con sus dos mandos y una pistola. A esa se le sumaron a lo largo del tiempo una GameBoy (la tocha XD), una Super Nintendo, y de ahí salte al PC, hasta que hace poco he adquirido una NDS, una PSP y una PS3 (la cuál me llovió sin quererlo ni beberlo).

Y todas esas cosillas, que casi ninguna las relacionaba con Japón, fueron juntándose y se empezó a crear un caldo de cultivo de afinidad a todo lo japonudo (dícese de todo lo japonés que es cojonudo) que me llevó a extenderme hacia otros temas sobre lo nipón.

También llegó a mi vida la novedad de los restaurantes asiáticos, donde cambiamos los McDonalds por ir al chino (no había japoneses aún, pero en su defecto… si era oriental, me valía).

De los animes fui arrastrado a los mangas. Por “Rurouni Kenshin” me compré el manga; ése fué el primero (no tan lejano, pero mi economía estudiantil no me daba para más hasta ese momento). Después vino “Saint Seiya”, “Berserk”… hasta los que ahora sigo, como “Gantz”, “Vagabond” y la interminable “Espada del Inmortal”.

Gatsu, del manga Berserk

Y también de la mano de los animes vino la música japonesa. Cuando compraba esas revistas que hablaban de mangas y animes, con sus CDs… me quedé enamorado de esas canciones que no sabía qué decían, pero me sonaban tan bien… y de las BSO de anime pasé directamente al J-Pop. De todos los openings y endings que me gustaban, indagué sobre los grupos que los tocaban. Dir en Grey, Malice Mizer, X Japan y otros del panorama musical nipón fueron llamando a la puerta.

Después de ir ensamblando piezas (como si de un anime de “Voltron” se tratara) el robot llamado Japonofilia se fue formando a base de manganime, culturilla nipona, cursillos de japonés, Salones del Manga, música y videojuegos. Y de ésta manera, ese robot levantó la cabeza y miró al horizonte. En el horizonte no había otra cosa que Japón, así que hace un par de añitos cumplí uno de mis sueños: ¡de viaje al país Nipón! (Algo que comentaré más extensamente en alguna otra entrada futura.)

X Japan

Y creo que hasta ahora, eso es todo de lo que me acuerdo a grandes trazos y por encima.

Dicho esto, feliz año nuevo a todos y blablablabla… 😄

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Una de música

27 diciembre 2009

Y no música cualquiera. Música 100% friki. Y grupos españoles.

Estoy hablado de grupos como El reno Renardo, Los Berzas y Los Colegas. Música  que a muchos les recordaran tiempos pasados.

Aqui os dejo unos ejemplos, como el “Creci en los 80” de El reno Renardo, recordandonos como vivíamos cuando eramos pequeños:

O también el tema central de ese programa de radio ya mítico, “Game40”, donde cada domingo tarde nos amenizaban durante un rato con reviews de videojuegos y bandas sonoras de los mismos: “Marcianitis total” de Los Colegas.

Y con una temática no tan “remember” pero haciendo un homenaje a uno de los manjares mas esquisitos de este mundo, tenemos el grupo maño de Los Berzas (versionando el “I love Rock&Roll” de Joan Jett) con su “Yo amo el jamón”:

Vaya LOL de post 😀

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